Skoda Favorit, último exponente de su época

Creado: Dom, 13/05/2018 - 16:15
Autor: Jorge E. Wong
Skoda Favorit

La marca Skoda fabrica automóviles desde 1905. Ha tenido larga presencia en Cuba y, en los años sesenta, llegaron vehículos de todos los tamaños desde la antigua Checoslovaquia. Fueron míticos, sobre todo, sus camiones y buses que daban servicios nacionales, en viajes interprovinciales y sobre los cuales ya preparamos sendos trabajos.  

Pero los automóviles fueron también muy populares y todavía quedan ejemplares de aquellos años gloriosos, rodando por las tropicales avenidas de nuestra isla. Menos conocida es la etapa del paso de los ochenta a los noventa, que marca la transición hasta su establecimiento dentro del grupo Volkswagen, hoy día. El mejor exponente de ese momento es nuestro protagonista de hoy, el Skoda Favorit.

Ya desde los setenta, tenían claro en Skoda que los próximos modelos tendrían motor transversal y tracción delantera. Por desdicha, la economía de la empresa era complicada y el previsto lanzamiento de 1982 se fue aplazando hasta 1987, cuando llegó al mercado el Favorit, convirtiéndose en un éxito en ventas.

El núcleo del Favorit era el conocido, y muy probado, motor cuatro cilindros del Skoda 1.000 MB, con algunas modificaciones. En verdad, era un típico motor cuatro cilindros de los años cincuenta: camisas húmedas para los cilindros y tres apoyos para el cigüeñal, pistones de 75.5 mm de diámetro y 72 mm de carrera.

Skoda Favorit

Una relación de compresión de 8.8:1 y la tapa del block –con 2 válvulas por cilindro– se fabricaba en aluminio.  El detalle novedoso era que el block también se fabricaba de aluminio.

Por último, se aumentó la cilindrada hasta los 1.289 c.c.  y se colocó un carburador de doble cuerpo. Así, la potencia aumentó hasta los 58 CV, con 105 Nm de par motor.
Para aterrizar este propulsor en los ochenta –cuando las cotas de potencia más humildes rondaban los 75 CV– se le acopló a una caja de cambios manual, de cinco velocidades hacia adelante, con un estupendo y preciso sistema de sincronización, y unas relaciones muy bien calculadas para suplir los crónicos déficits de potencia en los diferentes regímenes de giro del motor.   

El interior tenía buena insonorización, acabados de buena calidad, y buen ajuste. Las butacas eran cómodas, aunque con poco apoyo lateral. El asiento trasero se podía plegar parcial o totalmente, con lo que el espacio de carga aumentaba mucho. En todos los puestos había apoyacabezas y cinturones de seguridad.  El panel de instrumentos traía tacómetro, testigos luminosos y velocímetro para suministrar información.  En cuanto a equipo extra, se ofrecían neblineros y lavafaros eléctricos.

Skoda Favorit todavía siguió en producción algún tiempo, después de la compra de la marca Skoda por el Grupo Volkswagen, en 1991.

Sobre el autor

Graduado de Ingeniería Mecánica Automotor en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echevarría (I.S.P.J.A.E.), en 1987.  Ha desarrollado toda su vida laboral dentro del sector automotriz. Ha colaborado de manera ininterrumpida, desde 1987, en diferentes publicaciones dedicadas al transporte –y en específico al automovilismo- entre las que se encuentran las revistas Transporte y Sendas, ambas adscritas al Ministerio de Transporte de Cuba. Es fundador de nuestra publicación, desde su número piloto, y ha colaborado en otras publicaciones del Grupo Excelencias.

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