El fantasma bajo el mar

Creado: Dom, 15/10/2017 - 15:08
Créditos
Ana París
El fantasma bajo el mar

Calamares y pulpos gigantes, ballenas enormes y grandes remolinos que engullían cualquier buque son algunas de las leyendas habituales relacionadas con la mar. Pero en la costa occidental asturiana existe la historia del submarino alemán U-Boat que fue hundido frente a la Concha de Artedo, durante la Segunda Guerra Mundial.

Lo cierto es que los investigadores no pudieron localizar dato alguno sobre este suceso. La única referencia encontrada en aguas asturianas relacionada con el conflicto mundial fue el embarrancamiento en Cabo Peñas del submarino italiano 'Luigi Torelli', en 1942, tras ser atacado por un avión aliado, si bien fue remolcado al puerto de Avilés y, luego, pudo continuar su navegación. Pero un hecho constatable es que la zona de la Concha de Artedo sí pareció ser un lugar habitual de refugio por diferentes sumergibles durante las dos guerras mundiales.

Otra cosa son los submarinos españoles. Durante la guerra civil hay constancia de tres sumergibles del bando republicano que acabaron en el fondo del mar, aunque uno de ellos pudo ser reflotado, hundiéndose en su travesía hacia el astillero.

Se trata de los sumergibles B-6, C-5 y C-6. Los tres habían sido enviados a defender el frente norte en aguas del Cantábrico y una de sus misiones era tratar de hundir el temido 'Cervera'. Ninguno de los tres submarinos tuvo suerte. El B-6 fue hundido por su propia tripulación, en agosto de 1936, frente al Cabo Peñas, al verse acorralado por varios barcos enemigos y para que el navío no cayera en sus manos. En cuanto al C-5, navegaba desde Bilbao hacia Asturias cuando, en diciembre de ese mismo año, se perdió todo contacto con él. Pocos días después, unos pesqueros encontraron una gran mancha de aceite a más de diez millas al norte de Ribadesella. Era la prueba de su hundimiento.

El sonar no ha podido encontrar hundimiento alguno por estos lares, solo esta historia siguiente:

20 de octubre de 1937

El caso del C-6 es especialmente llamativo, pues se encontraba atracado en El Musel cuando Asturias estaba a punto de ser conquistada por el bando nacional. El 20 de octubre de 1937, tras un intenso bombardeo, la tripulación decidió hundir el submarino frente a las costas gijonesas, a unos cien metros de profundidad. Pero ya a finales de la década de 1940, el C-6 fue reflotado para desguazarlo en los astilleros de Ferrol.

El mal estado del buque hizo que acabara hundiéndose a gran profundidad frente a unas 15 millas de la Concha de Artedo. Son las únicas constancias reales de las peripecias de submarinos frente a las costas asturianas, pero igual muchos aseguran ver asomarse al submarino fantasma cerca de la costa.

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Ana París