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Monday, 27 de March de 2017.
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Probamos el nuevo Michelin CrossClimate


10/03/2015
autoblog.com

Ahora que el invierno da sus últimos coletazos y se acerca la primavera es cuando Michelin ha decidido presentarnos su nuevo neumático capaz de superar cualquier condición climática, sea cual se la época del año. Este neumático, fabricado también en España (en Lasarte y en Valladolid) y que se pondrá a la venta en mayo de 2015, recibe el nombre de CrossClimate.

Visto así podría dar la impresión que Michelin se ha decidido a entrar en el mercado de los neumáticos "all season", segmento del que está ausente. Nada más lejos de la realidad, pues el CrossClimate es un neumático de verano homologado para circular en invierno. De hecho, lleva el famoso logo de la montaña con tres picos y el copo de nieve que lo acredita (el "3 PMSF" por Three Peak Mountain Snow Flake). Si bien a efectos prácticos es un neumático que puedes usar en todas las estaciones del año, en la práctica ese matiz tiene su importancia. Pudimos probarlo en los Alpes, en el puerto de la Faucille, muy cerca de Ginebra.

En países de clima más cálido, como el nuestro, la ley no nos obliga a equipar nuestros coches de gomas de invierno entre octubre y marzo, mientras que en países como Alemania o Suiza, sí es obligatorio. La consecuencia es que has de disponer de un dos juegos de neumáticos por coche e incluso de dos juegos de llantas, en el caso de que no seas de los que cambia de goma y a cada vez hay que hacer un nuevo equilibrado y alineación. Es un engorro y un coste adicional que muchos automovilistas se ahorrarían encantados. Aún así, muchos son los que no disponen de neumáticos de invierno para cuando bajan las temperaturas.

Por ejemplo, el 65 % de los automovilistas europeos usan neumáticos de verano todo el año poniendo en peligro su seguridad cuando las temperaturas bajan, especialmente por debajo de los 7ºC. Este porcentaje es de un 20 % en Alemania, donde la reglamentación impone un equipo especial en condiciones invernales, y de un 76 % en Francia, donde no son obligatorios. Además, el 3 % de los conductores en Alemania y el 7 % en Francia utilizan sus neumáticos de invierno todo el año, lo que afecta negativamente al frenado en seco, sobre todo con calor, y al consumo de carburante. Y es que los neumáticos de invierno, de por su concepción, son horrendos con temperaturas altas y tiempo seco.

¿Y en España? La proporción de neumáticos de invierno que se vende con respecto a otros países es irrisoria, a pesar de que no son pocas las zonas donde el invierno es verdaderamente frío y las nevadas algo habitual. Para la mayoría de nosotros, para ir a esquiar unas cuantas veces al año y por las 2 semanas nevadas gordas que caen al año no nos molestamos con las gomas de invierno.

Con esos datos en la mano, Michelin, que está ausente del segmento de los neumáticos "all-season", para todas las estaciones, decidió aportar una solución alternativa. Me dirás que los neumáticos all season ya responden a esa problemática. Sin embargo, los all-season son neumáticos de invierno adaptados para las temperaturas cálidas. ¿Es eso un problema? Pues en realidad sí.

Hay dos aspectos que hacen que un neumático funcione bien en invierno y con nieve o hielo. El primero es su composición -la goma- que le permite adaptarse con mayor precisión al perfil del firme. Es decir, la goma ha de ser blanda; no debe congelarse o simplemente no debe endurecerse por debajo de los 7ºC, más o menos, para así tener una mayor superficie de contacto cuando "pisa". Esto es importantísimo por tiempo frío y seco. Y el segundo es el dibujo de la banda de rodadura. La multitud de laminillas o surcos que componen su dibujo y que se aprecian en sus tacos permiten al neumático que se agarre al hielo o la nieve como si fuesen una multitud de pequeñas garras.

En el caso de un neumático de invierno, cuando las temperaturas suben la goma se vuelve todavía más blanda y los tacos con sus laminillas se doblan, dando la sensación que el coche "flota" o que circula sobre un montón de canicas y se va muy ligeramente, pero de manera muy perceptible, de un lado a otro. Eso por no hablar del ruido. Los neumáticos all season son un compromiso muy mejorable. El mejor ejemplo de estos es el Vredestein Quatrac y sus dos tipos de banda de rodadura (invierno y verano) claramente visibles. Moraleja, es como si llevases siempre dos medios neumáticos.

La solución de Michelin se diferencia así del resto de neumáticos por ser un neumático de verano homologado para el invierno. ¿Como es posible? Obviamente no han desvelado el secreto de la composición de la goma ni el complejísimo proceso de fabricación, pero sí nos han explicado el cómo funciona en la nieve.

El CrossClimate combina la escultura exclusiva en V, que recuerda la de neumáticos deportivos, con unas nuevas laminillas 3D con autobloqueo. La escultura en V, con ángulo variable, optimiza el agarre en nieve y la evacuación del agua en caso de lluvia. Lo consigue tanto en solicitaciones laterales, gracias al ángulo específico del área central de la escultura, como en solicitaciones longitudinales, gracias al ángulo más abierto de los hombros. Las nuevas laminillas, por su parte, son extremadamente onduladas, de un espesor variable y geometría compleja, además de una profundidad similar a la del taco. Éstas provocan un efecto de "garra" sobre la nieve y, de este modo, mejoran la tracción.

Las ondulaciones verticales y laterales de las laminillas proporcionan una función de autobloqueo. Esto significa que se comprimen entre ellas para obtener una mayor rigidez de los bloques de la escultura. De esto resulta una mayor estabilidad del neumático, sin importar las fuerzas que actúen sobre él, tanto longitudinales al frenar y acelerar como laterales en curvas. Esto mejora la precisión de la conducción y aumenta las prestaciones generales en seco, especialmente en verano donde ya no tendremos esa desagradable sensación de ladeo constante como con una goma de invierno en verano.

La innovadora asociación de los ángulos biselados de los bloques de la banda con laminillas de alta eficacia garantiza una superficie de contacto con el suelo optimizada para mejorar la eficacia del frenado en superficies secas. Gracias a este diseño innovador, Michelin combina la adición de estos ángulos biselados con laminillas complejas y de total profundidad para obtener excelentes frenado y tracción sobre nieve.

¿Y en la práctica? Para poder probarlos nos dejaron unos Peugeot 308 equipados con el CrossClimate y nos dejaron subir y bajar el puerto de La Faucille a nuestro antojo -o casi-. Después de dos días de salón de Ginebra, había llegado la hora del recreo. Con el excelente chasis del Peugeot 308 y un puerto de montaña como ese, no nos íbamos a pasear; atacamos sin remordimientos. Con sol y asfalto seco, el CrossClimate demostró un buen nivel de agarre, estabilidad e hizo de gala de silencio.

En la cima del puerto hay una pequeña estación de esquí, que ese día estaba casi vacía, pero con un buen espesor de nieve. No estaba previsto por la gente de Michelin que fuésemos hasta allí, pero ya que había nieve y que no dejaban de repetir lo bueno que era en nieve allá que fuimos.

La capacidad de tracción del CrossClimate es indudable, incluso con el ESP desconectado. Se puede ir a un ritmo correcto con seguridad y tomar las curvas sin temer que el coche se vaya a ir. Las frenadas sobre nieve, sin embargo, nos han parecido un poco más largas que con un neumático de invierno, como el Michelin Alpin 5.

De vuelta a la base de operaciones, montada por la ocasión en Divonne-les-Bains, el CrossClimate ya me había convencido. Para un país como el nuestro donde las nevadas que nos afectan a casi todos, aunque reales y habituales, no son más que dos al año -como mucho-, o bien para el esquiador ocasional, resulta un neumático ideal: ya no te quedarás tirado subiendo a esquiar ni tendrás que recurrir a esas anticuadas cadenas o esos "calcetines" para rueda que duran menos que un Kleenex. Pero nos esperaban más pruebas.

Una flota de Volkswagen Golf equipados con neumáticos CrossClimate, neumáticos de invierno y de verano Michelin, así como All-Season de GoodYear, nos esperaba para las pruebas de frenada desde 55 km/h, la de pérdida de tracción lateral (dando vueltas a una rotonda inundada) y de arranque en pendiente nevada.

En frenada sobre seco, el CrossClimate es casi tan bueno como uno de verano y mucho mejor que las gomas de invierno y All-Season. En cuanto al arranque sobre una pendiente nevada, salió tan airoso como un neumático de invierno (al all-season le costó un poquito, pero subió). También lo intenté con neumáticos de verano: fue imposible subir.

Pero donde el CrossClimate me acabó de convencer del todo fue en la rotonda inundada. Con neumáticos de verano, es decir muy adaptados para la lluvia, la pérdida de tracción ocurrió sobre los 34 km/h de marcador. Con el CrossClimate ocurrió sobre los 37 km/h de marcador y, sobre todo, de manera infinitamente más progresiva que con los de verano. Con éstos, el Golf empezó a tirar recto de golpe, mientras que con el CrossClimate podías sentir cuando empezaba a perder agarre, y poco a poco quería ir recto.

Conclusión

El Michelin CrossClimate se pondrá a la venta a partir de mayo, con un precio 10 % superior al de un Michelin de verano, tipo Premacy. Estará disponible en el lanzamiento en 23 dimensiones, en 15, 16 y 17 pulgadas. A destacar que Michelin asegura una longevidad del CrossClimate equivalente a la de su gama de neumáticos de verano.

Para un país con climas tan extremos y dispares en tan poco espacio en algunas épocas del año, como puede ser el caso entre Málaga y lo alto de Sierra Nevada o Barcelona y Huesca, el Michelin CrossClimate me paree el neumático ideal. Es casi como si en Michelin hubieran conseguido la cuadratura del círculo.

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