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Wednesday, 22 de November de 2017.
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La pionera que se fue volando


16/07/2017
Ana París

1937, una mujer,  Amelia Earhart encendió los motores de su Lockheed Electra, en Nueva Guinea, escuchó durante unos momentos el ronco rugir de los motores, y luego enfiló el avión plateado hacia el extremo de la pista. Cargado con casi 4 000 L de combustible, el Electra, llevando a bordo a Earhart y su navegante, Fred Noonan, se dirigían a la isla Howland a 4,113 km de distancia –el trayecto más largo de su viaje alrededor del mundo. Ninguna mujer había circunnavegado el planeta.

Al finalizar su viaje de 46,670 km, podría sumar ese récord a su lista de logros aeronáuticos, que incluían el primer “solo” transatlántico realizado por una mujer.

Amelita, que muchos la catalogaban de Nino, por su predilección a las tareas varoniles, recibió su instrucción aérea por otra mujer, y ella se hizo famosa porque volaba, cuando desapareció, su final se convirtió en leyenda. Ella promovía la paridad entre mujeres y hombres, por ello fue el estandarte de muchas mujeres a principios de siglo XX.

Amelia Earhart, quien en 1932 se convirtió en la primera mujer en cruzar el Atlántico volando en solitario y sin escalas. Murió cinco años después, con solo 39 años, cuando intentaba ser la primera mujer en dar la vuelta al mundo en avión, esta vez con un copiloto. Iba a ser su último vuelo, había decidido retirarse.

Fue reconocida por numerosos méritos entre los que se destacan los primeros vuelos de Hawai a California, y de este estado, a México. También estableció un nuevo récord de velocidad del vuelo transcontinental desde América.

En su último vuelo ella decidió circunvolar la Tierra en un Lockheed L10 Electra para poder testear los efectos orgánicos y mecánicos de un vuelo de larga duración con el empleo del avión como un laboratorio móvil. Acompañada de un navegante, Earhart partió y cumplió la mayor parte del trayecto, pero el avión nunca llegó a destino.

Las últimas noticias acerca del vuelo fueron proporcionadas por la administración australiana en Papua-Nueva Guinea. Los muchos equipos de rescate no pudieron dar con ellos ni con pista alguna.

El Lockheed L-10 Electra era un transporte ligero comercial bimotor de corto alcance construido íntegramente con metal por Lockheed Aircraft Corporation en los años 30 para competir con el Boeing 247 y el Douglas DC-1.

La aviadora Amelia Earhart desapareció sin dejar rastro junto a su navegante Fred Noonan en un Electra 10-E bastante modificado.

Los aviones electra fueron usados en varias guerras, como la civil española y la 2 GM.
En uno de sus vuelos, aterrizó, y bajando del avión le preguntó a un hombre que se acercaba,
—¿Dónde estoy? –preguntó Earhart.
—En el pastizal de Gallegher. ¿Vienes de lejos?
—De Estados Unidos –respondió ella.
—Esto es Irlanda –dijo el señor.

En esa travesía impuso más marcas: primera mujer en hacer un vuelo solitario en el Atlántico, primera persona en hacerlo dos veces, la distancia más larga volada por una mujer sin parar y récord por cruzarlo en el menor tiempo. Por mucho tiempo se pensó que ella desapareció en el mar, pero estudios recientes ubican restos de su avión en un atolón de micronesia, en el que se calcula haya sobrevivido la aviadora por un tiempo corto.
Ella rompió varios récords en la historia de la aviación y sigue siendo una leyenda.