Madrid da la bienvenida a los robotaxis de un proyecto piloto que comenzará a implantarse en los próximos meses.
Uber y la compañía asiática WeRide han anunciado una alianza para empezar a desplegar vehículos autónomos en la Comunidad de Madrid. Es la primera vez que se embarcan en esa aventura en el continente europeo y la capital se postula como el laboratorio perfecto para testar esta tecnología revolucionaria. Ambas empresas han valorado positivamente la alta demanda de movilidad, el volumen de población urbana y un marco regulatorio que consideran favorable. Se trata de un servicio de transporte que estará operando a finales de año de una forma sencilla.
Los usuarios podrán solicitar este servicio directamente a través de la habitual aplicación móvil de Uber. En la fase inicial, estos vehículos circularán con operadores humanos al volante, una de las condiciones para su funcionamiento. Intervendrán solamente cuando la situación lo exija y se analizarán todos los datos recogidos por el proyecto piloto. Además, el despliegue será progresivo y se hará siempre pensando en la seguridad vial. Todo apunta a que el modelo elegido es el Farizon SV, una furgoneta totalmente eléctrica.
Los robotaxis estarán equipados con sistemas de LiDAR y cámaras, además de un software con inteligencia artificial para guiarse entre el tráfico madrileño. Uber y WeRide contarán con la ayuda de AVOMO, una empresa de gestión de flotas del grupo Moove Cars, para lograr esta expansión que busca traer cientos de robotaxis autónomos a áreas urbanas.
El objetivo a largo plazo de esta alianza global es poblar de miles de robotaxis las principales ciudades del mundo para el año 2030. Parece que más pronto que tarde, pedir un trayecto por el móvil en Madrid podrá convertirse en una experiencia diferente al descubrir que el asiento del conductor está vacío.
