El pasado 7 de mayo celebramos el Día del Taxista y eso me hizo recordar aquella aventura protagonizada por tres jóvenes, recién graduados, que se propusieron realizar esta monumental ruta que implicó a 17 países y duró cuatro meses y medio: del 3 de junio al 17 de octubre. Un viaje que contó con muchos puntos de apoyo.
Tal y como consta en el Libro Guinness de los records, dos ingleses, en compañía de un español, decidieron tomar un taxi londinense para viajar desde Londres hasta Ciudad El Cabo (ida y vuelta). Y se me ha despertado la memoria de esos largos e inolvidables viajes en taxi, muy famosos por su exagerada distancia.
Se cuenta de dos finlandeses que viajaron 24 000 km en un taxi. Pero ya fueron superados, en 1994, por los protagonistas de nuestra ruta, quienes cubrieron en taxi exactamente 34 908 km. Este récord parece imbatible porque pronto cumplirá 32 años y está indemne.
Salieron de Londres, capital de la Gran Bretaña, y cuatro meses y medio después, estaban de vuelta en el mismo lugar. Rodaron todo el tiempo en un típico taxi londinense, y se fueron a romper el récord de la travesía más larga en un auto de alquiler. Cuando el motor, ya cansado de tanto andar, se quebró, las piezas llegaron en valija diplomática.
Y es que el Príncipe de Edimburgo (esposo de la Reina de Inglaterra), hizo oficial la aventura: personalmente dio la arrancada frente a las puertas del Palacio de Buckingham e involucró a todas las embajadas británicas de los países que cruzó y al Foreing Office, además, la hazaña contó con el apoyo de la Asociación Nacional del Taxi de Inglaterra.
En la iniciativa participaron cientos de personas y millones la siguieron por la prensa. Este viaje de ida y vuelta entre Londres y Ciudad El Cabo, si se le hubiese cobrado, tendría que pagar exactamente 64 mil 656 dólares.
