La industria del Motor ha estado automatizando tareas desde hace décadas tras los beneficios de la IA, junto al desempeño efectivo de los robots.
En la actualidad despunta cierto boom con los robots humanoides, que ya están presentes por primera vez en Europa en la planta de Leipzig, con una labor bien definida.
La marca alemana ha dejado claro que no busca sustituir a los trabajadores. El objetivo es unir inteligencia artificial física y el talento humano: la convivencia perfecta para hacer frente a los retos de la fabricación moderna.
En el proyecto piloto, BMW se han aliado con la firma especializada Hexagon, de ellos han tomado al protagonista mecánico de esta historia. Su nombre es AEON y se trata de un robot humanoide presentado en junio de 2025, con un diseño realmente versátil. Gracias a proporciones similares a las humanas y a un desplazamiento sobre ruedas, puede utilizar herramientas manuales, pinzas de agarre o sistemas de escaneo.
Tras superar con nota las evaluaciones teóricas y una primera toma de contacto en diciembre del pasado año, el robot se prepara para una nueva fase de pruebas en abril antes de su integración total durante el verano.
Su misión principal será la de asistir en tareas complejas como el montaje de pesadas baterías de alto voltaje y la fabricación de diferentes componentes. El fabricante alemán lo aplica en Leipzig tras el éxito de un experimento similar llevado a cabo en su fábrica de Spartanburg, en Estados Unidos. Allí pusieron a trabajar durante diez meses al robot Figure 02 en la línea de soldadura de carrocerías del BMW X3 y sorprendió.
Los números de aquel piloto fueron impresionantes: el humanoide completó turnos de diez horas, movió más de 90 mil piezas de chapa con precisión milimétrica y acumuló unas 1.250 horas de trabajo efectivo. Todo ello demostrando que la transición del laboratorio a la vida real en la fábrica podía ser más rápida y estable de lo que los ingenieros preveían. La clave para que esta integración sea un éxito radica en el poderoso ecosistema digital que la compañía ha bautizado como BMW iFACTORY.
Al unificar todos sus datos en una plataforma común, la marca permite que estos agentes basados en inteligencia artificial aprendan de manera continua y asuman responsabilidades cada vez más complejas.
El objetivo principal de introducir a estos nuevos «compañeros» metálicos es liberar a los empleados de las tareas más monótonas, ergonómicamente críticas o peligrosas, mejorando las condiciones de trabajo en la cadena de montaje. El futuro de la automoción parece estar aquí, y tiene forma humanoide.
