Aunque mostrando prototipos desde 2024, parece ser que definitivamente esta opción será tomada en serio para ciertos tipos de navegación; o tal vez para todas ellas.
No es de extrañar que, presionados por la contaminación ambiental, los transportistas busquen otras formas energéticas para el movimiento de los medios bajo su dirección. Entre los mayores utilizados destacan las baterías; presen en el medio automotor, pero casi ignoradas en el medio marítimo. Es aquí donde los Astilleros Jiangxin Shipbuilding han incursionado con un buque; el Níng Diàn Kün, capaz de cargar 740 Contenedores (TEU).
Con 119,8 metros de eslora, 23,6 metros de manga y una velocidad máxima de 19,4 kilómetros por hora, el buque puede ahorrar 3.900 kilogramos de combustible, reducir las emisiones de dióxido de carbono en 12,4 toneladas y recortar los costos energéticos en aproximadamente US$4.623,5 por cada 100 millas náuticas recorridas. Utiliza una tecnología de baterías intercambiables (10) y está equipado con una capacidad de batería superior a 50.000 kilovatios-hora, a la que podrían añadirse más cajas de baterías para navegaciones más largas.
Como buque pionero mundial de su clase, ha logrado avances en varias tecnologías clave. En el portacontenedor pueden cargarse cajas de baterías con 1.600 kWh de electricidad, de tamaño similar al de los contenedores estándar de 20 pies, para aumentar su autonomía de viaje. Con 24 cajas de baterías, el buque puede completar un itinerario que consuma 80.000 kWh de electricidad. Un portacontenedores estándar emplearía 15 toneladas de combustible en un viaje similar.
El transporte marítimo mueve alrededor del 90% del comercio mundial, según la Organización Marítima Internacional (OMI), pero también representa cerca del 3% de las emisiones globales de CO₂. La electrificación de los buques se perfila como una de las vías para reducir esa huella climática, especialmente en transporte costero, fluvial y portuario, donde las distancias son más cortas y la infraestructura de recarga puede desarrollarse con mayor facilidad.
Los buques eléctricos ofrecen varias ventajas:
- Reducción de emisiones contaminantes.
- Menor ruido y vibraciones.
- Costes de mantenimiento más bajos.
- Mayor eficiencia energética en rutas cortas.
Sin embargo, la tecnología todavía enfrenta limitaciones. La densidad energética de las baterías sigue siendo inferior a la del diésel marítimo, lo que dificulta su uso en grandes travesías oceánicas.
Se espera que el desarrollo tecnológico supere esta barrera. Será un gran paso en defensa del ambiente.
