Daihatsu Charade Gtti 1987: discreto y de altas prestaciones

Creado: Jue, 30/07/2026 - 04:49
Créditos
Por: Jorge Estenger Wong
Daihatsu Charade Gtti 1987: discreto y de altas prestaciones

En la segunda mitad de los años ochenta, el segmento de los deportivos compactos vivía uno de sus momentos de mayor efervescencia. Modelos como el Peugeot 205 GTI, el Volkswagen Golf GTI o el Renault 5 GT Turbo dominaban el mercado europeo. Sin embargo, desde Japón llegó un inesperado contendiente que demostró que el rendimiento no dependía exclusivamente de la cilindrada. Ese automóvil fue el Daihatsu Charade GTti, una versión de altas prestaciones que transformó un discreto utilitario en uno de los modelos más sorprendentes de su generación.

El proyecto nació sobre la tercera generación del Charade -código G100- presentada en el Salón del Automóvil de Tokio de 1987. Daihatsu, especializada tradicionalmente en vehículos compactos y de baja cilindrada, buscaba demostrar su capacidad tecnológica mediante un modelo que reuniera ligereza, eficiencia y elevadas prestaciones. El resultado fue el GTti, comercializado a partir de 1987 en Japón y posteriormente en diversos mercados europeos.

Su principal innovación se encontraba bajo el capó. Equipaba un motor CB70, de tres cilindros en línea, doble árbol de levas a la cabeza (DOHC), doce válvulas, intercooler e inyección electrónica multipunto, sobrealimentado mediante un turbocompresor. Con apenas 993 cm³, desarrollaba alrededor de 101 CV y 130 Nm de par, cifras muy destacadas para un motor inferior a un litro. Asociado a una transmisión manual de cinco velocidades y a un peso cercano a los 800 kilogramos, el GTti aceleraba de 0 a 100 km/h en menos de nueve segundos y alcanzaba una velocidad máxima próxima a los 185 km/h.

Daihatsu Charade Gtti 1987


El resto del conjunto acompañaba ese planteamiento deportivo. Incorporaba suspensión independiente tipo McPherson delante y eje trasero con brazos tirados, frenos de disco delanteros ventilados, dirección precisa y una puesta a punto que privilegiaba la agilidad. Frente a rivales de mayor cilindrada, el Charade GTti destacaba por su excelente relación peso-potencia y por un comportamiento dinámico sorprendentemente eficaz en carreteras sinuosas.

Su acogida fue especialmente positiva entre la prensa especializada, que elogió el rendimiento del pequeño motor turbo y su carácter deportivo. No obstante, las ventas fueron moderadas. La limitada presencia comercial de Daihatsu fuera de Asia y la fuerte competencia de fabricantes europeos impidieron que alcanzara el éxito de modelos como el Golf GTI o el Peugeot 205 GTI.

Con el paso de los años, el Charade GTti ha adquirido un creciente reconocimiento entre coleccionistas y aficionados a los deportivos japoneses de los años ochenta. La escasez de ejemplares bien conservados, unida a la sofisticación técnica de su motor y a su singular planteamiento, lo han convertido en un clásico de culto. Hoy es recordado como uno de los primeros automóviles de producción en demostrar que un motor de menos de un litro podía ofrecer prestaciones propias de categorías superiores, consolidando un legado que aún despierta admiración entre quienes valoran la innovación por encima del tamaño.

Daihatsu Charade Gtti 1987

 

Créditos
Por: Jorge Estenger Wong

Sobre el autor

Graduado de Ingeniería Mecánica Automotor en el Instituto Superior Politécnico José Antonio Echevarría (I.S.P.J.A.E.), en 1987.  Ha desarrollado toda su vida laboral dentro del sector automotriz. Ha colaborado de manera ininterrumpida, desde 1987, en diferentes publicaciones dedicadas al transporte –y en específico al automovilismo- entre las que se encuentran las revistas Transporte y Sendas, ambas adscritas al Ministerio de Transporte de Cuba. Es fundador de nuestra publicación, desde su número piloto, y ha colaborado en otras publicaciones del Grupo Excelencias.