La Habana vio llegar su último almendrón… en 2019 (Primera parte)

Creado: Mié, 10/02/2021 - 06:49
Créditos
Ignacio M. Reyes Fandiño
La Habana Desoto 1949

El Museo del Automóvil de la Oficina del Historiador de La Habana atesora un almendrón llegado a La Habana nada más y nada menos que en pleno siglo XXI. ¿Detalles?

El 12 de junio de 2019 quedó inaugurada, en la calle San Ignacio de La Habana Vieja, una sala en la que se expone un automóvil cuya procedencia y estado de conservación cautivan, tanto a visitantes casuales como al público especializado. Este hecho significó la culminación de la primera fase del proyecto que es hoy la nueva sede del Museo Depósito del Automóvil, rebautizado como Colección de Automóviles “El Garaje”.

El espacio fue concebido de modo independiente respecto al resto de las áreas del museo por su naturaleza especial: atesorar un DeSoto Custom Convertible Coupe 1949 que nunca ha rodado en las calles de La Habana o en cualquier otro sitio de la Isla, sino que ha llegado desde la Ciudad de Chicago, como obsequio al Historiador de La Ciudad, Eusebio Leal Spengler, de manos de Richard Hermann Driehaus.

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Driehaus, empresario y filántropo norteamericano, es además un amante de los vehículos antiguos y poseedor de una importante colección. La revista Barron´s lo ha considerado como uno de los inversionistas más influyentes de los últimos 100 años. Desde 1984 comenzó a donar fondos con fines humanitarios y, en la actualidad, a través de la Richard H. Driehaus Foundation y la Richard H. Driehaus Charitable Trust, ha aportado decenas de millones de dólares a tales causas y al reconocimiento de obras semejantes a la desempeñada por el Historiador de La Ciudad de La Habana.

La Habana Desoto 1949. Eusebio leal

📷: Cortesía de Bertha Verdecia. El Historiador de La Ciudad Eusebio Leal junto a Johanna Aedo, Directora de la UPI Inversiones de la OHC y Bertha Verdecia, Directora del Grupo de Inversiones “Plaza Vieja”, encargado del proyecto Museo del Automóvil.  En la imagen se aprecia la parcela 305 de la calle San Ignacio, lista para recibir el automóvil. El diseño del espacio fue concebido por el grupo Cabarrocas.

Si bien tras la donación del automóvil y la apertura del sitio donde se expone se han realizado diversas publicaciones en las cuales el lector puede informarse respecto a las especificaciones de este hecho, fue el propio Dr. Leal en una visita a la nueva sede quien relató el modo en que el DeSoto llegó a La Habana. Y es que en 2016 le fue otorgado el Premio Henry Hope Reed en la ciudad estadounidense, por el arduo trabajo realizado durante décadas en pro de la conservación y restauración del Centro Histórico habanero.

La ceremonia de entrega de este premio posee la particularidad de que se transporte al galardonado en un vehículo clásico y fue, en este caso, un DeSoto 1949. Durante el discurso pronunciado por Driehaus, este anunció que le obsequiaría el vehículo al homenajeado.

Regalar un automóvil clásico de fabricación norteamericana a un cubano que ha dedicado su vida al rescate y salvaguarda del patrimonio de su país es un gesto brillante. Es más brillante aún si se tiene en cuenta que fue el propio Eusebio Leal quien, en la década de 1980, logró salvar una serie de vehículos de gran valor patrimonial de su posible venta al extranjero y con ellos fundar lo que es hoy nuestra colección. Y no pudo el Dr. Leal negarse el placer de añadir su regalo a esta colección de automóviles que hoy tienen en sí la rúbrica de su trabajo, como también lo tiene este nuevo espacio que la acoge.

 

📷 Portada: Manuel Okata. El DeSoto de 1949 es uno de los automóviles americanos que aún puede encontrarse en nuestras calles aunque, muy probablemente, en versiones Sedán o Coupe.

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Ignacio M. Reyes Fandiño

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