Tres mitos sobre el aceite de motor

Creado: Mar, 02/06/2020 - 07:41
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Alexis Leyva
aceite de motor

Los mitos sobre el aceite de motor en la lubricación forman parte del conocimiento de la mecánica popular. Muchos tienen base en viejas prácticas que con el desarrollo científico hoy no se aconsejan o se han sustituido por otras mejores.

Conozcamos tres de los peores mitos callejeros sobre el aceite de motor que impiden aumentar la fiabilidad de nuestros equipos y lastran el avance cultural hacia una lubricación de clase mundial.

En el trópico no se necesitan los aceites multigrados porque las temperaturas nunca bajarán de 0°C.

FALSO. Aunque es casi imposible que en zonas tropicales tengamos 0°C de temperatura ambiente, la mejor razón para necesitar un multigrado la tendremos porque un monogrado siempre será más espeso a la misma temperatura de arranque y sufrirá una caída de viscosidad más violenta cuando haya alta temperatura de trabajo. Necesitamos totalmente lo contrario y eso nos lo proporcionan los multigrados: agilidad en frío para lubricar y estabilidad de película en caliente. El término “en frío” no significa aquí “bajo 0°C”, sino con la máquina fría y todo el aceite asentado en el cárter.

Este aceite de motor es de calidad porque a los 5 000 km recorridos aún está de color ámbar y no se pone negro.

FALSO. Usemos un símil: si al cabo de echar a andar la lavadora durante 15 minutos sacamos la ropa y el agua está limpia, ¿dónde está el churre? Se ha quedado en la ropa, claro. Lo mismo sucede en un motor; si el aceite no se ensucia es porque los sedimentos que este debe transportar están en las paredes, esquinas y conductos del motor. En términos de eliminar suciedad lo importante es que mantenga su capacidad de limpiar y dispersar los sedimentos que recoge para evitar que se asienten en las superficies.

Los aceites para motores de 4 tiempos son todos iguales, da igual serviciar una moto que un auto.

FALSO. Un auto tiene un embrague (clutch) seco, mientras que en la mayoría de las motocicletas de 4 tiempos el embrague es sumergido en aceite. Los aditivos modificadores de fricción que contienen ambos tienen enfoques distintos. En un auto el aceite tiene que permitirle bajar el coeficiente de fricción dinámico (DFI) y hacer que las piezas rocen menos, mientras que en una moto trata de garantizar esto mismo excepto cuando llega al embrague, donde necesita agarre para transmitir torque, por lo que su paquete de aditivos puede exigir valores de coeficiente de fricción entre 2 y 4 veces mayor que el del auto.

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📷: https://www.abc.es/

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Alexis Leyva

Sobre el autor

Colaborador de la revista Excelencias del Motor. Ha escrito artículos y colaborado en publicaciones relacionados con el mundo de los aceites y lubricantes de motor.