Taru Rinne tenía 19 años cuando debutó en el Campeonato Mundial de
Motociclismo, allá por 1987. Fue en el Gran Premio (GP) de Francia. Se le recuerda por haber sido la primera mujer que logró sumar puntos en un GP del mundo de las motocicletas.
Desde que comenzó su carrera, Taru no se limitó a competir y conservar posiciones, peleaba continuamente y llegó a disputar el liderato frente a pilotos que acabarían macando en el motociclismo de velocidad, tal como Alex Crivillé.
MBA 125
Taru Rinne montaba una MBA, moto de competición italiana (125) cuya marca involucra a constructores afamados como Morbidelli-Benelli-Ami (MBA), que formaron la marca.
Las motocicletas MBA obtuvieron ocho títulos mundiales en la Categoría 125 cc, 14 campeonatos de Italia y 7 campeonatos europeos.
Honda 125
En su segunda temporada (1988), Taru montó una Honda y en el circuito galo Paul Ricard, consiguió entrar en el lugar 14 para marcar sus primeros dos puntos. De esa manera se convirtió en la primera mujer que logró puntuar en el Campeonato Mundial de Motociclismo.
1989 fue su mejor año, esa temporada alcanzó a sumar 23 puntos a su palmarés. Su mejor resultado fue en el GP de Alemania, donde entró en el séptimo lugar (9 puntos),
En ese Gran Premio alemán de 1989, disputado en el circuito Hockenheim, Taru clasificó segunda en la pole position y en carrera, dio algunas vueltas en punta. Esa vez lideró una carrera, pero finalmente no ganó, terminando séptima, a solo 10 segundos del puntero.
Principio del fin
La temporada de 1990 no fue todo lo buena que se esperaba. Arribó a la meta en lugares lejos de puntuar: entre el 16 y el 26 en las cinco carreras que terminó. Y en 1991, durante el GP de Francia, tuvo un grave accidente en el cual se fracturó ambos tobillos.
Mientras Taru estaba convaleciente, recibió una comunicación de Bernie Ecclestone, complicado personaje entonces de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM), retirándole el permiso para competir. ¿La causa? “No estaba calificada para la próxima temporada”. ¡…!
Triste final
Y así acabó todo. ¿Discriminación a una joven mujer destacándose en un mundo de hombres? ¿Brillar en lugar y momento no adecuado? No sé. Lo que sí puedo decir que Taru Rinne inscribió su nombre en el motociclismo de velocidad.
Recordémosla porque Hoy, poco más de tres décadas después, existe el FIM Women's Circuit Racing World Championship (en español: Campeonato Mundial Femenino de Velocidad). Su presencia no fue en vano.
