El principado de Mónaco deviene lugar exclusivo para los amantes del Mundo del Motor. Las altas rentas per cápita y la tradición en la competición hacen que esta pequeña ciudad, estado de apenas 38.000 habitantes, tenga uno de los parques automovilísticos más exóticos del mundo.
Es normal ver por sus calles un buen número de superdeportivos, pero lo que mucha gente no sabe es que allí nació un fabricante que apuntó fuerte desde el principio. Hablamos de Monte Carlo Automobile (MCA).
Aquí la historia del modelo más destacado...
La persona que estaba detrás del proyecto fue Fulvio Maria Ballabio, un ex piloto de carreras que a finales de los años 80 quiso innovar. Fundó su propia marca, con sede en el principado, y puso el foco en crear un superdeportivo. Ahí es cuando empieza a tomar forma el MCA Centenaire, probablemente el vehículo más ambicioso de cuantos pasaron por su cabeza.
El MCA Centenaire, deviene homenaje al centenario del Automobile Club de Monaco, con un ejemplar que suponía una importante revolución tecnológica para la época.
La base estaba en un monocasco de fibra de carbono, algo que era herencia de la Fórmula 1 y que mejoraba el rendimiento respecto a los chasis tubulares. Al ser un fabricante tan nuevo, no habían desarrollado una mecánica propia, así que llegaron a un acuerdo externo. Ballabio logró convencer a la cúpula de Sant’Agata Bolognese para que le suministraran uno de los bloques más venerados de la historia. Montaron el V12 atmosférico de 5.2 litros que llevaba el Lamborghini Countach. Les obligaron a poner algunas credenciales de la marca italiana y le extrajeron 455 CV de potencia.
Eso sí, a nivel de diseño quisieron distinguirse y el MCA Centenaire es una representación de las tendencias de los 80 y 90 del pasado siglo.
El interior del MCA Centenaire estaba terminado con materiales de alta calidad, con ese toque minimalista propio de la competición. Lo cierto es que tenía muchas papeletas para triunfar, pues no le faltaban atributos técnicos ni dudas en la procedencia. Sin embargo, los altos costos de desarrollo derivaron en problemas financieros y su producción fue puramente anecdótica.
Se ensamblaron un puñado de unidades, literalmente cinco o seis ejemplares antes de que la firma de Mónaco cerrase sus puertas definitivamente. Es por eso que encontrar un MCA Centenaire en la actualidad es como cruzarse un unicornio en el bosque. Sin embargo, uno de ellos ha sido anunciado recientemente por Broad Arrow Auctions y va a ser subastado próximamente.
