En una zona donde el transporte automotor prácticamente no tiene rivales, se proyecta un ferrocarril cuyo objetivo final no es solo dicha área; sería el enlace del Sur del continente con Panamá.
En la actualidad, el transporte ferroviario en América Central consiste en varias líneas de ferrocarril aisladas con servicio de carga o de pasajeros.
El ferrocarril del Canal de Panamá fue el ferrocarril transcontinental más antiguo del mundo, que conectaba la Ciudad de Panamá con Colón desde 1855. Otros ferrocarriles en Belice, Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica y Panamá fueron construidos por inversores privados y públicos, principalmente para facilitar el transporte de productos agrícolas locales (plátanos, cocos, café) a mercados de exportación y puertos. Su participación en el mercado y su rentabilidad disminuyeron en la segunda mitad del siglo xx y la mayoría de las líneas se han dado de baja desde fines de la década de1990.
A partir de 2018, pocos son los ferrocarriles que operan localmente en Honduras, Costa Rica y Panamá solamente; todo el transporte ferroviario ha sido suspendido en Belice, El Salvador y Nicaragua. Actualmente en Guatemala existen dos proyectos ferroviarios en construcción, entre ellos el Tren Rápido de Guatemala y el MetroRiel que servirá al área Metropolitana de Guatemala. Los ferrocarriles que aún funcionan no cruzan las fronteras nacionales.
Es por ello que la ambiciosa propuesta para establecer una red ferroviaria que conecte estratégicamente América del Sur con Panamá, constituye un megaproyecto que integraría a Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Bolivia, Argentina, Paraguay, Brasil, Uruguay, Venezuela, Surinam, Guyana y la Guayana Francesa con un recorrido de aproximadamente 3,000 kilómetros de vías y una inversión estimada de 9 mil millones de dólares.
Debemos anotar que esta obra se vincula a otra referida a la construcción del Tren Eléctrico de Pasajeros de la Gran Área Metropolitana (GAM) de Costa Rica uno de los proyectos insignia financiados por parte del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) desde sus inicios, dado al gran impacto positivo que conlleva su puesta en operación.
Se estima que beneficiará a más 2.7 millones de habitantes, mejorando su calidad de vida con un trasporte moderno, accesible y seguro, también generará cerca de 1,200 empleos directos en su etapa constructiva y 1,470 en su etapa de operación, además reducirá en 7.6 millones de toneladas la producción de CO2 durante toda su vida útil. El costo total del proyecto es de US$1,554 millones.
Esta acción podría convertirse en un modelo de sostenibilidad, dado que se utilizaría energía eléctrica, reduciendo las emisiones de carbono en comparación con el transporte por carretera. La creación de una red ferroviaria transcontinental fortalecería la infraestructura logística y facilitaría el intercambio de bienes y servicios a través de fronteras, mejorando la conectividad y la competitividad de los países involucrados.
La construcción, operación y mantenimiento del Tren Eléctrico Transcontinental generará miles de empleos directos e indirectos en los países participantes, beneficiando a sectores clave como la ingeniería, la construcción, la logística y el turismo. Además, incentivará la capacitación laboral, formando trabajadores especializados en tecnología ferroviaria y sistemas eléctricos sostenibles.
Asimismo, estimulará la economía local al fomentar la contratación de proveedores nacionales para materiales y servicios, así como la modernización de puertos, estaciones y carreteras cercanas. Una red ferroviaria eficiente conectará mercados regionales, promoviendo el crecimiento del comercio interno y facilitando el transporte de productos nacionales.
En términos estratégicos, la red ferroviaria optimizará el movimiento de bienes y personas, promoviendo la integración logística entre Sudamérica, América Central y los mercados globales. Al conectar puertos, centros de producción y zonas comerciales, impulsará el comercio intercontinental. El momento es ahora debido a el desarrollo del Puerto de Chancay en Perú.va a permitir que se desarrollen otros proyectos en la costa y en la sierra, sobre todo donde hay un mayor comercio minero.
Todo lo anterior requerirá una coordinación difícil entre los países de la región; dadas las situaciones actuales en cada uno. Tal vez el peso de la economía sea más fuerte que esas diferencias.
Ojalá que así sea.
