Desde hace casi 20 años, Maserati produce la línea se superdeportivos GranCabrio, naciendo su segunda generación en 2007, a la que pertenecen dos de los mejores modelos de la marca.
En la fábrica de Modena, Italia, aparecen los majestuosos rivales del Porsche 911, el Mercedes-AMG SL, el jaguar F-Type y el Ferrari Roma: los GranCabrio de acabados Modena, Trofeo y Folgore.
Encarnando tanto coupé como descapotable, en este febrero de 2026 los precios oscilan entre 176,778.00 y 223,037.00 euros para estas líneas que apuestan modernidad correctamente equiparada con la elegancia digna de la marca Maserati.
El Modena cuenta con un motor Twin Turbo V6 3.0 de 490CV, mientras que su homólogo de combustión, el Trofeo, lo supera con otro V6, pero de 500CV que le permite una aceleración de 0 a 100km/h en 3.5s que logra una velocidad máxima de 320km/h. ¿Cómo se sentirá conducir esta belleza alcanzando su velocidad máxima en carretera tan solo en 10s?
No menos eufórico, Maserati lanzó al mercado el acabado Folgore: su único modelo eléctrico.
La batería de 83kW/h de capacidad útil impulsa un total de tres motores: uno delantero y dos traseros, otorgando al vehículo una tracción de 761CV según la batería, pero que toma un valor total mayor a 1200CV. Esta es recargada a 800V, hasta 22kW para corriente alterna y hasta 270kW para corriente directa.
No obstante, los 761CV de la batería no son un obstáculo que se enfrenta a la plenitud y la adrenalina de la experiencia del piloto. La aceleración y la velocidad máxima del Folgore son superiores a las del Modena y el Trofeo, siendo estas de 2.7s y 325km/h.
Este superdeportivo tiene integrado un sistema de infoentretenimiento distribuido en su interior a través de cuatro pantallas disponibles para los cuatro pax que puede trasladar en sus lujosos asientos construidos con madera, aluminio, piel y fibra de carbono.
Su sello distintivo se halla en la capota de lona que se despliega en la exitosa cifra de 14s a velocidades de hasta 50km/h, consintiendo la experiencia de elegancia, viveza, lujo y modernidad que le es inequívoca al gran turismo italiano.
