La electrificación del parque móvil ha pasado de ser una promesa de futuro a una realidad palpable que en los últimos tiempos va avanzando a ritmo vertiginoso.
Recientemente la Agencia Internacional de la Energía (AIE), publicó que es que, en 2026, las ventas globales de coches eléctricos llegarán a un 30 % del total, un hito inédito. Se calcula que se alcanzarán los 23 millones de unidades matriculadas de este tipo de vehículo, rompiendo otra barrera histórica.
En la revolución de coches eléctricos en el mercado hay una protagonista clave: la industria china. Por ejemplo, en Europa se aumentan las ventas de eléctricos a un ritmo acelerado. Otros mercados de puntería lo constituyen la región de Asia Pacífico y el mercado latinoamericano.
Los motivos para que los coches eléctricos estén cada vez más presentes en los hogares de todo el mundo atienden a varias razones. La primera es que cada vez son más competitivos en costes, un aspecto que beneficia ante la crisis energética actual y la subida de los precios del combustible.
A pesar de la fuerza del diésel entre los camiones, en 2025 se pudo ver que casi el 10 % de los que se venden ya son eléctricos. En el tablero mundial, China parece tener la batuta al controlar un 80 % de la producción mundial de celdas de batería. Un reto para el resto de fabricantes tradicionales que tratan de no quedarse atrás.
