Los automotores chinos ruedan, cada vez más, en América. Si bien desde EE.UU. intentaron levantar muros que impidieran entrar a los fabricantes de autos chinos, no lo lograron.
Hoy la marca BYD, que es uno de los mayores fabricantes de China, tiene una factoría en Brasil y hay más, el GPS de sus automóviles apunta a otros países como Canadá, México y Argentina.
“Efecto China” en Brasil
El aumento en la preferencia de los brasileños por los automotores chinos es una realidad. La búsqueda de vehículos de factura china se disparó en Brasil: el incrementó alcanza el 124 %, entre enero y julio de este año, si lo comparamos con el mismo lapso del año pasado (2025).
Pero además, la masiva llegada de nuevos modelos de automóviles chinos a Brasil, está favoreciendo el bolsillo de los compradores de autos del país sudamericano, ya que ha provocado una disminución de los precios de los otros vehículos del marcado.
El “Efecto China” en este escenario, impulsa a las marcas tradicionales a comenzar a ofrecer descuentos y otros beneficios al cliente. Asimismo, ha repercutido tanto en la baja de los costos de los autos nuevos, como en el mercado de los de uso.
En el caso de los nuevos, fueron un 1,5 % más barato este año y en cuanto a los automóviles usados cayeron un 9,3 % en el primer semestre de 2026, incluso algunos modelos registran una depreciación que supera el 20 %.
BYD en América
La compañía china proyecta rodar en Canadá, México y en Argentina, con un proyecto que cruza todo el continente. De acuerdo a informaciones ya publicadas, BYD tiene solicitudes de unos 100 000 automóviles para este año, tanto de México como de Argentina.
Según los medios chinos, este volumen de pedidos se repartiría, de forma equitativa, con 50 000 automóviles para cada país. Solo en Brasil, BYD vendió el año pasado 113 000 automóviles lo que situó al país como el que más autos compró a la compañía fuera de China.
Fábrica de BYD en Brasil
La automotriz china estrecha sus lazos con la mayor economía de América Latina. BYD construyó un complejo de producción en el estado nororiental de Bahía, creando más de 5 000 puestos de trabajo. Asimismo, formó y cualificó la mano de obra especializada local, que se utiliza en el proceso de producción.
La planta es, para BYD, el polo industrial central de todo el continente, que arrancó el verano pasado con una producción de 150 000 autos anuales y planean multiplicar esta cifra, hasta alcanzar las 600 000 unidades al año.
