Lamborghini no es la única marca que ha nacido en tierras de agricultura como destinada a alcanzar algo más que la excelencia.
La producción inicial de los hermanos Édouard y André Michelin se trataba de nada más y nada menos que de aperos agrícolas en la fábrica familiar Barbier-Daubrée, fundada en 1832, en la localidad francesa de Clermont-Ferrand, hasta que un día todo cambió.
Un joven se acercó al negocio para que repararan el neumático de su bicicleta, y el fallo de la goma en una carrera de tan solo unos metros tras haber sido arreglada, despertó en los hermanos una curiosidad que trascendería en la industria automotriz mundial.
Michelin se funda en 1889, cuando Francia aún tenía una cifra inferior a 3000 vehículos en circulación. Obtiene su primera patente en 1891 con el neumático desmontable, el cual no era pegado a la llanta. Este nuevo producto se popularizó en mismo año con Charles Terront al ganar la primera carrera de ciclismo de larga distancia del mundo. Tan solo cuatro años más tarde, en 1895, Michelin lanza sus primeros neumáticos para automóviles, seguidos en el siglo XX por los modelos run-flat (1934), radial (1946), asimétrico (1964), X (ganador del primer título mundial de Fórmula 1 de la marca, 1979), ecológico (1992) y otros.
Es justamente en 1900 que Michelin idea una estrategia de aumento de ventas para su producto estrella: la Guía Michelin. Pero, ¿por qué una guía para el turismo?
En sus orígenes, la Guía Michelín fue un producto periférico comercializado con el objetivo de que la lectura de su contenido incentivase los viajes en carretera y, por ende, la demanda de neumáticos a causa del desgaste.
Esta guía contine comenzó con mapas detallados, listados de mecánicos automovilísticos, gasolineras, instrucciones de reparación y, finalmente, recomendaciones de sitios para comer y alojarse.
Si bien pudo coadyuvar a la demanda de neumáticos en Francia y, posteriormente, en el continente y el resto del mundo, la Guía Michelin, a pesar de que sus primeros 20 años fueran de distribución gratuita, se convirtió en un negocio genuino de reconocimiento internacional, con una amplia gama de restaurantes clasificados por un sistema de tres estrellas:
- “Cocina de calidad, vale la pena detenerse.”
- “Cocina excelente, merece un desvío.”
- “Cocina excepcional, merece un viaje especial”.
Su éxito le permitió incluir una clasificación de hoteles basada en el gusto exquisito tanto en el arte de su diseño como en excelencia del servicio e impacto ambiental y social. Estas estrellas son rojas; a partir de 2020 Michelin ha identificado con una estrella verde los establecimientos que destacan por su sostenibilidad y enfoque medioambiental. Asimismo, otorga estrellas en ascenso a instalaciones próximas a ser galardonadas con una estrella Michelin.
En la actualidad, Michelin es de los líderes del segmento de neumáticos del mercado automotriz a nivel mundial, con una innovadora producción que va desde bicicletas, motos, y carros hasta deporte de motor, autos clásicos, metros ligeros, aviones. La Guía Michelin continúa aumentando las ganancias de la marca con la promoción y el incremento de la competencia en los servicios de gastronomía y hospedaje alrededor del mundo.
