La pasión por los automóviles y el brillo del cromo tomaron este jueves el Museo del Automóvil de La Habana. El motivo no era para menos: la mítica marca británica MG (Morris Garages) celebra su primer centenario de historia, y Excelencias del Motor se trasladó al corazón del casco histórico de la capital cubana para vivir y cubrir cada detalle de este histórico homenaje.
El evento, que reunió a apasionados del automovilismo, coleccionistas y figuras del sector, fue posible gracias al impulso de BDC One, la compañía encargada de la comercialización y el respaldo de la marca MG en Cuba.
Un viaje en el tiempo: Del clásico al futuro
La jornada en el museo se convirtió en una línea de tiempo viviente. Los asistentes pudieron deleitarse con la evolución de una firma que nació en el Reino Unido y que supo ganarse el corazón de los conductores del mundo gracias a sus icónicos autos deportivos biplazas y su inconfundible elegancia.
"Celebrar 100 años de MG en un escenario como La Habana, donde el automóvil es parte viva de la cultura y la identidad, es un privilegio único", comentaron miembros del equipo de Excelencias del Motor durante la cobertura en directo.
El espacio no solo sirvió para rendir tributo a las joyas del pasado que aún ruedan y se conservan celosamente en la isla, sino también para destacar el presente y el futuro de la marca. De la mano de BDC One, MG ha sabido reinventarse en el mercado cubano, apostando por la modernidad, el confort y la introducción de nuevas tecnologías que responden a las necesidades actuales del transporte en el país.
BDC One: El motor de MG en Cuba
Uno de los puntos fuertes de la actividad fue resaltar el papel de BDC One como el puente definitivo entre la tradición de MG y el conductor cubano. Su gestión no solo garantiza la presencia de nuevos modelos en las calles, sino que asegura el soporte técnico y la sostenibilidad de una marca que ya es parte del paisaje vehicular de la mayor de las Antillas.
La celebración por los 100 años de MG en el Museo del Automóvil deja claro que el legado de Morris Garages está más vivo que nunca. Innovación, estilo y perseverancia siguen siendo las señas de identidad de una marca que, un siglo después, sigue acelerando los corazones.
