Pity y su Ford Victoria 1955
Durante años hemos compartido increíbles historias sobre la conservación de autos de época, a veces en una misma familia. Hoy, nuestro protagonista resulta –además- un ejemplo de la constancia, la voluntad de vivir y la retribución social por la maravilla de la propia existencia. Armando Lorenzo Munnet –para todos los que le conocemos Pity- conoce del valor de las pequeñas cosas y, por esa misma razón, no las considera ”pequeñas“. Disfruta a diario de su hogar, su familia y de la niña de sus ojos: un Ford Victoria 1955, tuneado por él mismo.