Los hermanos Wright echaron a andar la historia de la aviación en América con aquella hazaña de Orville pilotando su incipiente aeronave Flyer, el 17 de diciembre de 1903, en la localidad de Kitty Hawk, Estados Unidos. Esta noticia le dio la vuelta al mundo y surgieron nuevos aviadores en busca de aventuras.
La “fiebre” de los vuelos en avión estaba en plena efervescencia. En EE.UU. ofrecían un premio de 10 000 dólares a quien cruzara en Estrecho de la Florida (Estados Unidos--Cuba).
Dos aviadores cubanos se prepararon: Domingo Rosillo y Agustín Parla. Saldrían desde Cayo Hueso con destino a La Habana. Corre el mes de mayo de 1913, cuando ambos pilotos ajustan sus aeronaves: Rosillo volará un monoplano Morane-Saulnier y Parla un anfibio de doble ala. La prensa califica esta travesía aérea “El Vuelo de los Audaces”.
Domingo Rosillo.
El pueblo de ambas orillas está expectante. Mientras el avión de Parla presenta algunas dificultades, el de Rosillo está listo y parte el día 17 rumbo a La Habana, lo separan 145 km de la capital de Cuba. Su avión, de solo 500 kilos de peso y con la cabina abierta, se estremece al ritmo del “vals sobre las olas” en el Estrecho de la Florida, lo cual le aconseja tomar altura.
No lleva ningún tipo de protección en caso de caer al agua y como único sistema de navegación, cuenta con una brújula. Sin embargo, Rosillo no se amilana, atento siempre al funcionamiento del motor de su monoplano. Así transcurren las dos horas y ocho minutos de viaje para ver al fin, desde el aire, a la conocida fortaleza del Morro habanera, que lo saluda con un cañonazo. La proeza de Rosillo fue festejada en La Habana y se convirtió en un personaje ilustre de la aviación mundial en general y americana en particular.
Dos días más tarde, el 19 de mayo de 1913, toma altura el hidroplano de Parla en Cayo Hueso con rumbo a La Habana. Fuertes vientos del este lo sacan de su ruta y aunque cruza el Estrecho de la Florida, termina por amarizar en la bahía de Mariel, a unos 40 km al oeste de La Habana. Poco tiempo después, realizó el viaje Mariel-La Habana para adjudicarse el récord nacional de vuelo de mayor extensión en Cuba.
Agustín Parla.
Las hazañas de Rosillo y Parla fueron un punto de despegue para la aeronáutica en América. Domingo Rosillo viajó a España en 1916. En 1937, regresó a Cuba para recibir todo tipo de honores y condecoraciones. En noviembre de 1957, a los 79 años de edad, falleció en La Habana.
Agustín Parla creó el 5 de julio de 1913, el Cuerpo de Aviación del Ejército de Cuba. En 1919 inauguró el primer vuelo comercial en Cuba y fue el primer director de la Compañía Aérea Cubana. Falleció en La Habana, a los 59 años, el 31 de julio de 1946.
