Hay coches que pueden considerarse obras de arte, pero también pueden ser utilizados como decoración para los seguidores más excéntricos del Mundo del Motor.
El proyecto Ferrari Sketch Body tiene el objetivo de convertirse en una auténtica referencia en coger piezas de carrocería originales de los superdeportivos y convertirlas en exclusivos lienzos tridimensionales que harán las delicias de sus clientes.
En este caso, no consiste simplemente en vender un capó firmado, quieren que se convierta en una escultura de pared con carácter propio. Para eso han contado con la ayuda de Flavio Manzoni, director de diseño de Ferrari, encargado de crear las líneas de la mayoría de superdeportivos de su gama actuales.
Este proyecto ha aportado también la presencia del proceso creativo, sumando los trazos iniciales en la propia pieza. Estas líneas a mano alzada, hechas de forma rápida e instintiva, son la clave para darle el toque de distinción que conecta la imaginación inicial con el producto final.
Ya se han desvelado piezas del Ferrari 812 Competizione, del 12Cilindri, del Daytona SP3, del F80 y del Purosangue. Una muestra de algunos de los lanzamientos más recientes y exclusivos de la marca, que se desmarcan de aquellos objetos que miraban hacia el pasado con evidente nostalgia. En este caso, no se justifica el valor con esa reputación alcanzada con el paso de los años, es una nueva tendencia que busca convertir a la pieza y a la autoría del diseñador en las verdaderas protagonistas.
Colgar parte de la carrocería de un modelo de Ferrari en la pared del salón plantea retos de interiorismo y espacio que solo unos pocos afortunados pueden asumir. Es lógico que estos Sketch Body solamente están destinados a una clientela selecta y acaudalada. La firma no ha develado los precios oficiales de venta, el volumen de producción previsto o cómo y cuándo podrán adquirirse estas verdaderas obras de arte.
